Low season es fundamentalmente un trabajo documental. El escenario de Playa de Gandía sirve de referencia para mostrar la temporada baja en las ciudades y pueblos del Mediterráneo español, concebidos para el turismo de masas y de consumo rápido, de sol, playa, terraza y chiringuito. En definitiva, para la temporada alta.
Fuera de la temporada de playa, para la que son diseñados y construidos, y despojados de su propósito, estos pueblos artificiales se convierten en “no lugares”, en ciudades fantasma, abandonadas y decadentes. Muchas de sus infraestructuras y servicios carecen de sentido y se asemejan a un decorado de cartón piedra en el que las persianas bajadas, los negocios cerrados y las carreteras desiertas, se suceden. Es la cara b del turismo de masas. La anti-postal del Mediterráneo.
Estos lugares sin historia, sin identidad propia, y tan similares entre sí, resultan anónimos e intercambiables, pudiendo ser cualquier lugar y, a la vez, todos los lugares.
Los edificios, sacados de su contexto, del “hiper-uso” vacacional, se muestran como estructuras vacías y frágiles, enfocadas al consumo rápido, en ocasiones incluso con un punto surrealista que genera una cierta sensación de bizarrismo.
Este trabajo pretende dar el protagonismo a ese espacio que existe y crece de espaldas a la playa, que es en definitiva lo único que busca el turista.