Esta colección de fotos surge del encuentro entre el viaje y la pausa. El uso de una cámara estenopeica no es compatible con una manera de viajar rápida, y, frente a la inmediatez de la fotografía actual, la necesidad de compartir en tiempo real en redes sociales cada cosa que vivimos y la aceleración de la manera de viajar contemporánea, estas fotografías proponen una perspectiva diferente. Otra manera de estar y descubrir el mundo.
Realizadas en distintos países y a lo largo de varios años, este archivo fotográfico en constante construcción conforma una cartografía personal sin fronteras definidas, en la que monumentos, paisajes urbanos y escenarios cotidianos se transforman en otra cosa que desafía la precisión documental.
La cámara estenopeica actúa aquí como una herramienta que reinterpreta lo que estamos viendo, sacándolo del tiempo presente y dejándolo suspendido entre el documento y la memoria, en un territorio onírico y hace del viaje una experiencia subjetiva y lenta, lo cual, a día de hoy, resulta incluso subversivo.